“La paz no es posible en Ucrania; sí negociar como en Yugoslavia”

Alexéi Chaly, el empresario y científico que lideró el levantamiento prorruso en Sebastopol (Crimea) en febrero, cree que las sanciones occidentales contra Moscú “pueden crear cierto aislamiento, pero no son ningún peligro” para la histórica ciudad, sede exclusiva de la flota rusa del mar Negro después de que la marina de Ucrania abandonara la península anexionada.

Fundador de un holding de equipamiento eléctrico con decenas de filiales internacionales, Chaly, de 54 años, goza de respeto más allá de Crimea, pero las sanciones le impiden viajar a Occidente y le han obligado a vender su participación en el conglomerado, que “sigue trabajando con otros dueños en Alemania, Sudáfrica, Brasil, Reino Unido, China e India”, dirigido por jóvenes “que fueron mis estudiantes”, dice.

En una entrevista con EL PAÍS realizada en Forós, al sur de Crimea, Chaly afirma que “la cuestión es si las sanciones se utilizarán para movilizar o para imponer restricciones a la sociedad”. “Lo importante es en qué dirección vamos, porque para vivir en el mundo global hay que ser competitivos”, subraya.

El 23 de febrero un mitin en Sebastopol eligió a Chaly “alcalde popular” de la ciudad sublevada contra el Maidán de Kiev. El empresario fue uno de los firmantes de los acuerdos (no reconocidos internacionalmente) para incorporar Crimea y la ciudad de Sebastopol a Rusia en calidad de provincias. Chaly renunció después a gobernar, pero vuelve a ella. “El equipo Chaly” encabeza la lista de Rusia Unida (el partido del Kremlin) en las primeras elecciones legislativas dentro del sistema ruso, en septiembre.

Chaly dirige la Agencia de Desarrollo Estratégico de Sebastopol, una entidad creada para desarrollar la economía y fomentar la investigación, apoyándose en la industria de defensa y en las compañías “que producen cosas únicas por sus características técnicas”. “La industria militar puede dar un empuje al desarrollo de Sebastopol sobre todo al principio, pero las tecnologías que queremos promover no son solo militares, sino destinadas a la exportación en el futuro”, afirma. Sueña con convertir Sebastopol en “la Californa rusa, en una ciudad de tecnología como San Francisco”. Las sanciones marcan otros horizontes. “Encontramos empresas rusas que pueden multiplicar por diez el PIB regional y algunas de ellas están en la ciudad”. Uno de los fines es “sustituir los componentes prohibidos por las sanciones por otros propios”. “Dentro de tres años, cuando me reúna con mis colegas alemanes, no necesitaremos su producción”, dice.

Cuando el presidente Víctor Yanukóvich huyó de Kiev, Chaly esquiaba en Austria. Volvió de inmediato a Sebastopol y se aplicó al fin perseguido durante años. “Antes habíamos preparado la ciudad para tomar el poder. Ahora que nos han impuesto sanciones puedo decirlo abiertamente. Me preparé para que Sebastopol abandonara Ucrania en 2004, cuando sentimos que el poder central se debilitaba durante la Revolución Naranja, y en 2008, durante la guerra de Georgia; hubo otros intentos antes, pero nunca se llegó al límite. En 2014 la transferencia de poder [en Kiev] fue ilegal y aprovechamos el momento”, sentencia.

Chaly se relacionó por primera vez con el presidente Vladímir Putin durante la firma de los acuerdos que vincularon a Crimea y Sebastopol con Rusia, en marzo. Nieto de un almirante, afirma que jamás fue ciudadano de Ucrania y acusa a “la diáspora ucrania en Canadá y EE UU” de “imponer su concepción de la historia” y motivar con ello la aparición de una generación de jóvenes que “no conoce la historia real de Ucrania, Bielorrusia y Rusia, tres países eslavos con un tronco común”. “El ánimo antirruso reinante en las tres regiones occidentales a fines de los ochenta y principios de los noventa, cuando yo trabajaba en Lvov, ahora se extiende a la mitad de Ucrania”, sentencia. “Desde EE UU lograron crear una fisura entre ucranios y rusos, a unos les dijeron que eran descendientes de la Rus de Kiev y a los otros que no eran descendientes, sino conquistadores”.

“Crimea, por sí misma, no interesa a Occidente y es solo un terreno para luchar contra Rusia”, afirma. “En Rusia no había nadie hasta que en 2000 apareció Vladímir Putin. Estoy convencido de que Putin cree representar los intereses del Estado ruso. En cambio, todos los presidentes de Ucrania se han interesado más por su capital y su ego”, afirma.

Chaly opina que “no existe un derecho internacional absoluto”. “Desde un punto de vista histórico y familiar las fronteras [entre Rusia y Ucrania] son artificiales”, señala. “En 1991, al desintegrarse la URSS, ¿acaso otros países no violaron el Acta Final de Helsinki? ¿Por qué no dijeron que Gorbachov era el presidente legítimo de la URSS y por qué no denunciaron a los bandidos que se reunieron en contra suya en los bosques de Bielorrusia? Los líderes de Bielorrusia, Rusia y Ucrania violaron la legalidad, pero ni los norteamericanos ni los europeos defendieron a Gorbachov, porque la situación les convenía. Ahora, como no les conviene, se escandalizan”, afirma.

“El origen de la desestabilización en el mundo no está en Crimea. EE UU lleva más de dos décadas trabajando para desestabilizarlo”, sentencia. “Rusia no se puede permitir una plena carrera de armamentos, por su PIB y por sus reservas financieras. A lo sumo puede ejercer una activa posición defensiva. Rusia no amenaza ni a la OTAN ni a Europa”, opina.

Para superar la guerra en Ucrania Chaly propone la “creación de Novoróssia [Nueva Rusia] como país cuyas fronteras se trazarían según el resultado de plebiscitos en diversas regiones de Ucrania”. “Hace varios meses esas regiones hubieran podido seguir como parte de Ucrania con una amplia autonomía, como en Suiza. Ahora la solución pacífica ya no es posible porque hay demasiados muertos y hay que ponerse de acuerdo como en Yugoslavia”.

Se puede optar por una fórmula como la de Gasavyurt, el acuerdo de 1996 por el que el Kremlin reconocía una independencia de facto a los insurgentes de Chechenia. O bien por “la independencia plena tras referendos controlados por observadores internacionales”. ¿También para Crimea? “Crimea ya hizo su referéndum y es tema aparte, porque Rusia la reconoció”, dice.

Sobre el apoyo de Rusia a los separatistas del Donbás, cree Chaly que “no hay que temer las consecuencias”. “Superamos una gran guerra, sobreviviremos. Solo hay que ponerse a trabajar, fortalecerse, y no me refiero al arma nuclear, porque en ese campo todo está en orden y no nos atacarán fácilmente, sino en el sentido económico y social.

 

from Portada de EL PAÍS http://ift.tt/1nh9JLV

Anuncios

Israel se adueña de 400 hectáreas de territorio cisjordano

El Gobierno de Israel ha confirmado la confiscación de 400 hectáreas de tierra en Cisjordania, que ahora pasan a ser de titularidad israelí. Este anuncio se conoce cinco días después de que entrase en vigor la tregua con las facciones palestinas en Gaza pero se tomó, indican fuentes gubernamentales, la pasada semana. La zona en cuestión se encuentra a algo menos de 10 kilómetros al sur de Belén, en el área de Gush Etzion, precisamente donde el 12 de junio fueron secuestrados y posteriormente asesinados tres jóvenes judíos que estudiaban en suelo ocupado. Este gesto de Israel se interpreta como una respuesta a ese crimen, que llevó a detenciones masivas de miembros de Hamás —a quien Israel acusa del caso, reconocido después por uno de sus líderes— y, finalmente, a una escalada de violencia que desembocó en la Operación Margen Protector contra Hamás.

Según denuncia la ONG israelí Paz Ahora, se va a añadir esta tierra a un asentamiento llamado Gvaot, en el que ahora mismo residen no más de 15 personas, pero que está muy próximo a Gush Eztion, donde ya hay 60.000 residentes ilegales. La idea, según han constatado las autoridades locales a France Presse, sería la de crear “una nueva ciudad” en esta zona anexionada. Hay 45 días para presentar alegaciones, pero la organización avisa de que casi nunca son escuchadas. El departamento de Estado de EE UU pidió este domingo a Israel que reconsidere su decisión, porque es “contraproducente” para la paz, según Reuters.

La asociación sostiene que es la confiscación de suelo “más grave desde principios de los años ochenta” en esa zona y complica las comunicaciones entre el sur de Cisjordania y Jerusalén Este, pretendida capital del futuro Estado palestino. Precisamente es importante este anuncio de Israel porque se produce tres días después de que el presidente palestino, Mahmud Abbas, afirmase que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, le había dicho personalmente que estaba dispuesto a reconocer un Estado palestino plenamente soberano sobre las fronteras previas a la ocupación de 1967, esto es, sobre Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental. Esta idea fue rechazada por el Gobierno israelí con una declaración al diario Haaretz, sin más. La nueva anexión supone recortar el territorio cisjordano que se pretende que esté en esas fronteras.

Con Netanyahu, denuncia también el grupo de activistas Paz Ahora, el ritmo de construcción de nuevas casas en colonias se ha multiplicado, complicando esa delimitación de fronteras. Hubo una oleada de aprobaciones en primavera, cuando se rompieron las últimas negociaciones de paz con los palestinos. Desde el secuestro de los chicos, denuncia el Gobierno palestino, se han autorizado 1.472 unidades más.

Tanto la oficina de Abbas como la Organización para la Liberación de Palestina han sido muy críticas con este paso. “Sólo deteriorará aún más la situación”, lamentó Nabil Abu Rudeineh, portavoz del presidente palestino, recordando que la comunidad internacional considerada los asentamientos ilegales y un obstáculo para la paz, como los califica, también, el presidente de EE UU, Barack Obama. El negociador palestino Saeb Erekat sostiene que se trata de “acabar con la presencia palestina en la zona” y con “el sueño de dos Estados”.

Ambos denuncian que esta medida puede “desestabilizar” Cisjordania, donde las protestas, primero, por el asesinato de un menor palestino por radicales nacionalistas judíos en Jerusalén y, luego, por Gaza, han dejado ya 32 muertos en enfrentamientos con el Ejército israelí.

 

from Portada de EL PAÍS http://ift.tt/1wXRh4c

Los euroescépticos triunfan en las elecciones regionales de Sajonia

El Estado federado de Sajonia dio este domingo una nueva sorpresa política a Alemania al conocerse las primeras proyecciones —casi definitivas— de los resultados de las elecciones regionales que tuvieron lugar en el land. Un 9,7% de los electores optaron por Alternativa para Alemania (AfD, en sus siglas alemanas), una formación que nació hace solo 16 meses y cuyo lema es la disolución ordenada de la zona euro y recuperar para Alemania el legendario marco. Será la primera vez que el partido obtenga representación en un parlamento regional.

Los resultados de las elecciones en Sajonia ratificaron una corriente creciente en la primera potencia económica de Europa, que muestra que un vasto sector de la población está en contra de la moneda única. En las federales de septiembre del año pasado la AfD obtuvo un 4,8% de los votos; y en las europeas de mayo, un 7% (siete diputados en el Europarlamento). El excelente resultado que obtuvo este domingo el único partido euroescéptico del país revela que el descontento no es una moda pasajera.

“Es un resultado extraordinario”, admitió el jefe del partido, Bernd Lucke, al conocer los primeros resultados. “AfD ha echado raíces en el panorama político alemán, pero no creemos que haya posibilidad de una alianza con la CDU [la conservadora Unión Cristiano Demócrata, liderada por la canciller Angela Merkel] para formar Gobierno”.

Quien probablemente no entrará en el parlamento regional es el ultraderechista Nacional Democrático (NDP), que obtuvo un 4,9% (el 5% de sufragios es el mínimo para lograr representación). En las elecciones regionales de 2004, se hizo con el 9,4%, lo que convirtió el land en un bastión de los neonazis. Pero, 10 años después, los electores han perdido el entusiasmo por el discurso de los nostálgicos del Tercer Reich.

La CDU revalidó su poder en Sajonia, que dirige desde hace 24 años, pero deberá buscar un nuevo socio de Gobierno, ya que consiguió en torno al 39,4% de los votos, en unos comicios marcados por la baja asistencia a las urnas, el 48,5%, que muchos analistas atribuyen al escaso entusiasmo suscitado por una campaña que ha coincidido con las vacaciones de verano.

El socio más probable de la CDU para una coalición de Gobierno —repitiendo, a pequeña escala, el modelo de gran coalición federal— será el partido Socialdemócrata (SPD), que obtuvo un 12,4% de los votos, un resultado algo mejor que el de hace cuatro años, pero que señala que el partido más antiguo del país aún no logra despertar la pasión del electorado en los nuevos Estados federados del antiguo Este. Más tirón popular ha mostrado Die Linke (La Izquierda, excomunistas), que con alrededor del 18,9% de los sufragios volvió a demostrar que sigue siendo una opción real de poder, lo que no puede decirse de los Verdes, con un 5,7%.

Los comicios del land de Sajonia también han vuelto a confirmar el declive casi definitivo del partido Liberal (FDP), el famoso partido bisagra. Si en las federales no superó la barrera del 5%, este domingo solo llegó al 3,8%, un resultado que lo deja fuera del Parlamento del land y también del Gobierno regional. El resultado puede acelerar la implosión de un partido que jugó un rol determinante en el pasado, tanto en la Ost Politik del canciller Willy Brandt como en las difíciles negociaciones para lograr la reunificación de las dos Alemanias.

from Portada de EL PAÍS http://ift.tt/1r0oc3p

La candidata sorpresa brasileña, víctima de sus propias contradicciones

La campaña electoral brasileña, cada vez más acelerada, vertiginosa e hipnótica, gira casi en exclusiva en torno a la candidata sorpresa, Marina Silva, que asumió el cargo después de la muerte el 13 de agosto del candidato oficial del Partido Socialista de Brasil (PSB), Eduardo Campos, en un accidente de avión que sacudió el país de arriba abajo y lo revolucionó todo.. Desde entonces, Silva, una carismática ex ministra de Medio Ambiente del Gobierno de Lula que aprendió a escribir a los 16 años sube progresivamente en las sucesivas encuestas como una flecha imparable sin que por ahora, se le vea el techo: en el último sondeo, hecho público el viernes pasado, empataba con la presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), en la primera ronda, pero superaba a la actual mandataria en la segunda y definitiva por un holgado margen de diez puntos. Con todo, la escalada de esta mujer de 56 años que pregona “una nueva política” para Brasil, comienza ya a fisurarse por las contradicciones que cercan su candidatura y que sus adversarios políticos con posibilidades de gobernar, Dilma Rouseff y Aécio Neves, del más conservador Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), se han apresurado a señalar. Todo esto, a un día del segundo debate televisado en el que los candidatos se verán las caras y a un mes largo de la primera ronda, que se celebra el 5 de octubre.

Una de estas contradicciones –y no menor- surgió al día siguiente de que Silva presentara su programa electoral el viernes en una salón de eventos de São Paulo. La prensa brasileña destacó una de sus medidas más novedosas y valientes, la que apoyaba incluir en la Constitución brasileña el matrimonio entre homosexuales. En cuanto se hizo pública la medida, comenzaron a llover críticas de pastores evangelistas contrarios a esta norma. La misma Marina Silva es evangelista, una religión pujante en Brasil de cariz muy conservador, lo que le genera no pocas adhesiones, votos y, en este caso, presiones. Entre ellas, las del pastor Silas Malafaia, que en su twitter, seguido por 774.000 personas, aseguraba: “El programa de Gobierno de Marina es una defensa vergonzosa de la agenda gay”. El mismo sábado, la dirección de campaña de Silva enviaba un comunicado en el que se aseguraba que “un error” había deslizado esa propuesta y que la verdadera medida que la candidatura propugnaba sobre el matrimonio gay era el de “garantizar los derechos de la unión civil entre personas del mismo sexo”, esto es, una versión más laxa (y sin el decisivo amparo constitucional) del mismo asunto. Una marcha atrás, en todo caso.

El diputado Jean Wyllys, de la minoritaria formación socialista PSOL-RJ, activo defensor de la causa gay en Brasil, no tardó en acusar a Silva de ceder a la primera: “Bastaron cuatro mensajes del pastor Malafaia para que Marina, en 24 horas, se olvidara de los compromisos adquiridos en un acto público trasmitido por televisión y negase su propio programa político”.

El candidato Aécio Neves también inquirió en otra posible contradicción de Silva, al asegurar el sábado que algunas de las principales medidas económicas de su programa parecían copiadas de las suyas, por tradición neoliberales. Así subrayaba que la ex ministra de Medio Ambiente había elaborado un programa liberal en lo económico, tendente a dejar más mano libre a los agentes económicos y recortar la intervención del Estado, lo que casa poco con la intención confesa de Silva de aumentar los contenidos y ayudas sociales. Neves acusó además a Silva de fomentar cierto “mesianismo” en política que, a la larga, y según el líder del PSDB, no servirá sino para decepcionar a la población y a los votantes. También Dilma centró sus actos electorales en atacar a Marina Silva, a la que acusó, precisamente, de querer recortar ciertas prestaciones sociales relativas a la vivienda. Este doble ataque es significativo y refleja bien a las claras que Silva se ha convertido ya, en el billar a tres bandas que es la campaña brasileña, en el peligroso enemigo a batir por parte de los otros dos.

Esto se verá aún más claro hoy lunes, en el segundo debate televisado de la campaña. En el anterior, celebrado hace menos de una semana, Rousseff y Neves ignoraron a Silva, centrándose en un duelo particular, dando significativamente la espalda a la candidata estrella. Hoy no habrá otro remedio que enfrentarse a ella para tratar de poner freno a su ascensión.

 

from Portada de EL PAÍS http://ift.tt/1nhptOQ