Por los clavos de Cristo

Igual que hay un torero (con menos luces de las que debiera dada su profesión) que se pregunta si para ser antitaurino hay que dejar de ducharse, hay una España que “procesiona” (ese verbo) y que se revuelve con furia contra quienes contemplamos abrumados desde lejos la fiebre de los tronos, eligiendo para estos preciosos días primaverales la ciudad más vacía y más libre de tradiciones, salvo las culinarias. Unos ven en nosotros una falta de espiritualidad, otros, una dejación de la defensa de nuestra civilización, que como todos sabemos está amenazada. Pero, a pesar de la supuesta amenaza contra la religión católica y la cultura que de ella se desprende, las calles españolas, de arriba abajo, se llenan de tronos estos días.

Seguir leyendo.

from Portada de EL PAÍS http://ift.tt/2nKotOo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s