Mi camarero es un robot

El restaurante robótico ya funciona en San Francisco. Para comer en Eatsa solo hay que esperar en una fila durante unos cinco minutos, aunque haya más de 30 personas por delante. Un atril con iPad y lector de tarjeta de crédito sirven de carta y comanda a la vez. Pocos minutos después, la comida aparece en un nicho con pantalla táctil. En todo el proceso no participa ningún humano. De vez en cuando, un operario pone orden en la fila, repone servilletas y cubiertos, y desaparece cual fantasma.

Seguir leyendo.

from Portada de EL PAÍS http://ift.tt/2sljz8j

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s