El Códice Calixtino que acabó en el garaje de un electricista de Santiago

Fue uno de los robos más mediáticos del país. El Códice Calixtino, una joya medieval del siglo XII custodiado en la catedral de Santiago, desapareció en julio de 2011. Solo tres personas tenían acceso libre a la sala en la que estaba guardado: el deán del templo, José María Díaz, y dos investigadores. Pero los agentes supieron desde el primer momento que el principal sospechoso era otra persona: Manuel Fernández Castiñeiras, un electricista de la catedral que había dejado de trabajar en el templo tras 25 años de dedicación. Después de un año de investigación, la policía halló el Códice en un garaje de su propiedad. Así te contamos la historia.

Seguir leyendo.

from Portada de EL PAÍS http://ift.tt/2tHQpVf

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s